sábado, 23 de junio de 2012

El canto del pájaro (II)








El maestro no sabe
El indagador se acercó respetuosamente al discípulo y le preguntó: ¿Cuál es el sentido de la vida humana?".
El discípulo consultó las palabras escritas de su maestro y, lleno de confianza, respondió con las palabras del propio maestro: "La vida humana no es sino la expresión de la exuberancia de Dios".
Cuando el indagador se encontró con el maestro en persona, le hizo la misma pregunta; y el maestro le dijo: "No lo sé".
El indagador dice: "No lo sé". Lo cual exige honradez.
El maestro dice: "No lo sé". Lo cual requiere tener una mente mística capaz de saberlo todo a través del no-saber.
El discípulo dice: "Yo lo sé". Lo cual requiere ignorancia, disfrazada de conocimiento prestado.

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