jueves, 14 de junio de 2012

Máscaras




En este mundo sólo hay una felicidad, y consiste en ser tú mismo. Y nadie es el mismo, todo el mundo está intentando ocultarse tras máscaras, apariencias e hipocresías. Se avergüenzan de lo que son.

Te lo han enseñado todo excepto a ser tú mismo. Esta es la forma de sociedad más horrible que pueda existir, porque hace que todo el mundo sea desdichado...

Ser lo que no quieres ser, estar con quien no quieres estar y hacer lo que no quieres hacer es la raíz de todas tus desdichas...Y a no ser que una persona decida: "Quiero ser yo mismo cueste lo que cueste. Aunque me critiquen, me rechacen o me falten el respeto; lo que sea con tal de no seguir aparentando ser otra persona".  Esta decisión y esta declaración  -esta declaración de libertad, libertad de la carga del colectivo-  da nacimiento a tu ser natural, a tu individualidad. Entonces, no necesitas ninguna máscara. Entonces, simplemente, puedes ser tú mismo, tal como eres.Y en cuanto puedes ser tal como eres, hay una inmensa "paz que sobrepasa la comprensión". 

2 comentarios:

  1. Desde el momento de nacer nuestro entorno nos busca un parecido con ellos mismos en vez de pensar que el recién nacido se parece a sí mismo. Si a nuestros hijos les diésemos si quiera ese respiro podrían desarrollarse de forma individual y por lo tanto sobrevivir emocionalmente en esta y cualquier sociedad.
    Te sigo, Marta. Eres una persona sensible y, lo que es más importante, puesto que todos lo somos, no te da miedo a mostrar tu sensibilidad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. El problema es que desde que nacen proyectamos en nuestros hijos lo que nos hubiera gustado para nosotros y por el motivo que sea no hemos conseguido. Pero es que probablemente su elección sea otra y constantemente, aunque creo que de forma inconsciente, les condicionamos.
    Harf, compañero, si que me da un poco de susto mostrarme, pero he decidido que ya no quiero esconderme mas.
    Un beso.

    ResponderEliminar