Voluptuosos de todas las edades y de todos los sexos, es sólo a vosotros a quienes va dedicado este libro: nutríos de sus principios, que favorecen a vuestras pasiones con las que fríos y anodinos moralistas os espantan, y que no son sino los medios que la naturaleza utiliza para que el hombre logre comprender los designios que ella ha trazado con respecto a él. Obedeced solamente a esas deliciosas pasiones, cuyo órgano es el único que os ha de conducir a la felicidad.
Mujeres lujuriosas, que la voluptuosa Saint-Ange sea vuestro modelo; despreciad, siguiendo su ejemplo, todo lo que sea contrario a las divinas leyes del placer a las que se encadenó por el resto de su vida.
Jóvenes reprimidas durante mucho tiempo por los absurdos y peligrosos lazos de una ilusa virtud y de una religión repulsiva, imitad a la ardiente Eugenia; destruid, pisotead con la misma rapidez que ella todos esos ridículos principios inculcados por unos padres imbéciles.
Y vosotros, amables libertinos, que desde vuestra juventud no tenéis otros frenos que vuestros deseos ni más leyes que vuestros caprichos, que el cínico Dolmancé os sirva de ejemplo; id tan lejos como él si queréis recorrer todos los caminos de flores que la lascivia os tiene reservados. Convenceos, a la luz de sus enseñanzas, de que sólo ampliando la esfera de sus gustos y de sus fantasías, y sacrificándolo todo a la voluptuosidad, es como el desgraciado individuo que se denomina hombre, arrojado a este triste mundo a pesar suyo, puede llegar a sembrar algunas rosas sobre las espinas de la vida.
Filosofía en el tocador, Marqués de Sade
Que mas has leído de Sade?
ResponderEliminarNo, nada mas. Bueno estoy intentando leer La historia secreta de Isabel de Baviera, Reina de Francia, pero me resulta un poco "ladrillo", ya lo he empezado dos veces.
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