martes, 18 de diciembre de 2012
Mi despertar
Me levanto todos los días muy temprano.
Cuando cada mañana suena el despertador es como si un desconocido comenzara a zarandearme para que me despierte y salga de la cama. Pero los párpados me pesan y la cabeza me da vueltas, y la conciencia de la realidad se me va difuminando poco a poco, y no tengo ganas de enfrentarme a ese desconocido o a cualquiera que sea la situación fuera de mi sueño, así que vuelvo a cerrar los ojos, definitivamente, y me dispongo a regresar a ese mundo de lo invisible..., y entonces suena de nuevo.
Por suerte, ante mi se dibujan casi tres semanas de felicidad completa donde nadie vendrá a intentar que salga de la cama sino es por voluntad propia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario