"El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo ya. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno. Y hacerlo durar, y darle espacio."
Reflexión de Marco Polo en su conversación con Kublai Kan, en Las ciudades invisibles, de Italo Calvino.
Existe un infierno en la tierra, aquel donde convive gente que comparte injusticias, miedo, falta de agua y comida. Los que no son capaces de ver su futuro.
ResponderEliminarClaro, por supuesto que no he querido referirme al infierno según la religión, sino a aquel en el que todo se ve entre gris y marrón, y a las emociones negativas capaces de destruir un alma.
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