Lo que no sabe muy bien es el camino que debe tomar, está muy perdida ahora.
He pasado unos días acompañando a una persona que es muy importante para mí, ella lo necesitaba y yo le debo estar a su lado, aunque reconozco que me he quedado un poco hecha fosfatina.
Ha vivido por segunda vez un agosto muy jodido. Con la diferencia de que el primero, hace pocos años, deseaba con impaciencia que acabara porque ante ella se abría un futuro sin escribir, lleno de ilusión, de proyectos, de amor, de una vida nueva llena de colores y junto a la persona que hacía unos meses había conocido y que ya era la más importante de su vida. Y ahora, este agosto que nos deja, ha perdido a ese gran amor, y siente que su vida es un gran agujero negro.
No voy a contar los motivos que han llevado a esta ruptura porque son su intimidad y no soy yo quien para traicionar la confianza de nadie, pero llora, llora mucho, apenas consigue dormir, está atacada todo el tiempo y no deja de mirar una foto de él que ella le hizo.
Yo la escucho, la acompaño, de vez en cuando le digo que quizá estaba equivocada y que él no era su final ni su destino. Pero entonces se ahoga y llora más. Y me dice que desde que le conoció sintió que él era su final y su destino. Que jamás le había sucedido, aunque hubiera querido antes de él. Querido de una forma tan distinta. Tan poco intensa.
También la he dicho que se apunte a alguna página de contactos, para conocer a alguién, y aunque no sea para nada más, echarse unas risas. Pero no quiere, ella no es así, no le gustan esos rollos, no vale para eso. Aunque creo que debería intentarlo al menos.
Tampoco la sale lo de un clavo saca a otro clavo, nunca ha sido de tener relaciones a lo loco, por tenerlas, sin ser mojigata. Aunque también creo que eso podría cambiarlo. Pero no.
Yo creo que debe tener paciencia, mucha paciencia.
¿Quién de nosotros no ha sufrido una ruptura? Quizás unos pocos afortunados. Yo le digo que pasará, que encontrará a alguién, porque en pareja vinimos al mundo y en pareja hay que terminar. Pero ella quiere que sea él. Se angustia sólo de imaginar a otra persona a su lado. Se muere de imaginarle a él con otra mujer que no sea ella.
No sé que voy a hacer, como hacer para que salga de donde se encuentra en este momento. Tiene que salir del gris y volver a encontrar el color.
Paciencia.
Hace muchos días ya que no sabe nada de él, le escribió algún email que no ha recibido contestación por su parte, él ha cortado cualquier tipo de comunicación. ¿Qué más necesita para darse cuenta de que él la ha sacado de su vida? Incluso hoy le ha llamado por teléfono dos veces con número oculto solo para escuchar su voz, y después ha colgado. Y ha vuelto a leer los cientos de emails que han intercambiado.Y me lo cuenta y se me parte el alma al no poder hacer más por ella. Decir frases hechas e intentar convencerla de que tenga la seguridad de que un día alguién la abrazará tan fuerte que todas sus partes rotas se juntarán de nuevo. Que volverá a suceder el milagro, que volverá a pasar un acto de vida.
Pero entonces llora más porque le quiere a él, desesperadamente.
Reconozco que su historia de amor para ella no ha sido al uso, que probablemente sea su gran historia de amor con mayúsculas, pero eso no puedo decírselo. Yo sé que en la vida se pueden tener varias historias, pero sólo hay UNA que nos marca para siempre. Pero eso tampoco se lo diré. Y a pesar de todo esta vida que sigue suceda lo que suceda. A veces si juzgamos el amor por el daño que hace debería estar prohibido. Pero, ¿y los momentos mágicos que da?
Lo único que la consuela es dormir, cuando puede hacerlo, porque al menos así no siente el dolor.
¿Qué hago? ¿Cómo la ayudo yo? ¿Soy la persona indicada? Yo que creo en el amor por encima de todo, en el amor para toda la vida, yo que creo que hay una persona para cada uno de nosotros y que el resto son sucedáneos, parches, yo que creo que si hay amor nada es insuperable. Vaya. Que quizá yo no sea la persona más adecuada en esta situación. Pero no me iré porque yo no soy de las que abandono. Así que aunque sólo sirva de compañía, aquí estoy.
Así que aunque es muy probable que ella jamás olvide como él la hizo sentir, nunca, la vida sigue. Y que con el tiempo aprenderá a convivir con unos y, desgraciadamente, a sobrevivir sin otros. Y que una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se pone en el lugar del otro, cuando obra no sólo de acuerdo con lo que esperan de ella, sino y sobre todo con lo que espera de sí misma.
Pero le ama. Dice que prefiere discutir con él a hacer el amor o follar con otro.
¿Quién soy yo para juzgarla? Nadie. Si le conoció, se enamoró y finalmente se dió cuenta porque antes no le funciono con nadie más.
Ya verás que vendrá alguién a morirse en tu cama,
a agarrarte de los pelos y llenarte de amor,
reconociéndote con los dedos y la boca.
Ya verás que se abrirán las entrañas y las piernas,
el hambre, la sed, la sangre, la luz,
todo lo que creías que no había existido.
Ya verás que vendrá quien te hizo sabio a cobrar su deuda,
a reclamar tu piel y tus huesos,
a recordarte juramentos centenarios,
a lamerte de la frente los besos que no son sus besos.
(Alba Flores)
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