lunes, 25 de enero de 2016
Conjeturas frente al espejo
Soldado raso - Ricardo Arjona
Tengo una vida sencilla de un tiempo a este momento actual.
No existe la confusión de atrás ahora.
No hay falta de claridad mental en lo que pienso o en lo que quiero. Al contrario. Tengo una relación adecuada conmigo y con mi entorno. Con las personas que forman parte de él.
He descubierto que necesito muy pocas cosas y a muy poca gente. De las cosas "necesarias" una barra de labios de las permanentes, de esas que no se va el color con apenas nada y si lo hace es porque me besan mucho, y entonces no me importa. De la gente, sólo necesito a aquellas personas en mi vida que por un motivo u otro, me necesitan a mí en la suya. ¿Y qué si somos un poquito dependientes?
Bromas aparte, me siento bien, feliz, tranquila, en armonía, rodeada de afecto y ternura. Es cierto que mi vida no es perfecta (lo que no busco) y que aún no están en equilibrio todos los aspectos que la conforman, pero es algo que vivo sin angustias ni expectativas.
Me estoy permitiendo poco a poco (de nuevo) ser una mujer completamente vulnerable, vulnerable a sentir y experimentar cada instante (bueno y malo), completamente abierta de mente, cuerpo y corazón. Quiero sentir absolutamente todo, todo lo que la vida me tenga preparado. Todo.
Bueno, pues eso, que tengo una vida sencilla, que no simple ni exenta de alguna dificultad.
Y aunque cada vez pido menos, si tuviera que hacerlo pediría que nunca me falte la felicidad, el buen sexo, la libertad, una botella de vino por destapar, el amor en abundancia, las ganas de viajar, un buen libro y mis amigos.
Buenísimos días querid@s y no tan querid@s,
Es lunes,
A veces la felicidad es darte cuenta quién sí y quién no. Así, sin más, como si se tratara de magia. Ves que la gente te va acompañando a lo largo del camino pero tienes que tener claro que muy pocos acabarán el camino contigo. No es malo, es sólo, la vida.
Pero quédate con lo que en algún momento te enseñaron o con lo que en algún momento te hicieron sentir. Pero sobre todo quédate con aquellos que tienen tiempo para ti, porque es verdad eso que dicen que no hay mejor regalo, que regalar tu tiempo. Así que deja de perderlo, porque al final sonreirás y te darás cuenta que no hay mejor sensación que darse cuenta quién sí y quién no...
¿Café?
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