Todo niño está enfadado con su madre. La madre tiene que prohibir muchas cosas, la madre tiene que decir que no, no se puede evitar. Incluso una buena madre necesita decir que no a veces, y restringir y negar. El niño siente rabia, ira. Odia a la madre y también la ama porque ella es su supervivencia, su fuente de vida y energía. Así que odia a la madre y ama a la madre a la vez. Y ese se vuelve el patrón. Amarás a la mujer y odiarás a la misma mujer.
Y no tienes ninguna otra elección.
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