lunes, 14 de mayo de 2012
Rebelión
Observa con serenidad todo lo que es natural, y rebélate contra todo sufrimiento impuesto por cualquiera. Sea hombre o mujer, sea tu padre o tu madre, sea el sacerdote o el profesor, sea el gobierno o la sociedad, ¡rebélate! A no ser que tengas un espíritu rebelde, no estás vivo en el verdadero sentido de la palabra. Gran parte de tu dolor es tu propia elección. Eso es verdad. Toda tu tristeza, todo tu dolor... gran parte de ello no está impuesto por los demás. Contra lo que te imponen los demás, rebélate, pero lo que tú mismo has elegido, suéltalo. No hay necesidad de observar. Simplemente comprender que "yo me lo he impuesto a mí mismo" es suficiente, deshazte de ello. ¡Deja que los demás observen cómo te deshaces de ello! Al verte deshaciéndote de ello, quizá también ellos comprenderán: "¿Por qué sufrir innecesariamente?, los vecinos están deshaciéndose de su sufrimiento". Tus celos, tu ira, tu avaricia, todos traen dolor. Tus ambiciones todas traen dolor. Y todo ello lo eliges tú mismo.
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Algunas veces es difícil discernir entre lo que piensas que has elegido tú y lo que en realidad alguien ha influído en ti para que elijas eso.
ResponderEliminarY no tiene por qué depender de cada persona, algunas veces depende del momento de tu vida que estés viviendo.
Es verdad que a veces es difícil de comprender pero una vez que lo hemos hecho, que nos hemos dado cuenta, la liberación es inmensa.
ResponderEliminarUn beso Mayte.