En el fondo de muchos temores está el miedo a crecer. Sabemos quienes somos ahora, pero nos da vértigo pensar en lo que podemos ser, porque alcanzar metas más elevadas requerirá un esfuerzo y un aprendizaje, ya que madurar es en esencia aprender.
El verdadero objetivo de crecer de cada persona puede llegar a ser lo que realmente es.
Una persona madura es aquella que logra o se encuentra en vías de lograr, la máxima realización de sus potencialidades únicas e irrepetibles, de todo lo que cada persona peculiar puede llegar a ser. La madurez como plenitud de la existencia no es una etapa o fase más del desarrollo, sino una conquista individual. Todos los individuos alcanzan la edad adulta, pero no todos consiguen la madurez personal.
¿En qué consiste la madurez personal?
- Libertad: la persona madura es capaz de juzgar por sí misma y no necesita repetir consignas de otros.
- Criterio: tiene suficiente experiencia e intuición para elegir sus propias normas de actuación.
- Fiabilidad: asume responsabilidades e inspira confianza para emprender cualquier proyecto, por difícil que sea.
- Seguridad: no depende de la opinión o de la aprobación de terceras personas.
- Flexibilidad: en lugar de hundirse ante los contratiempos, sabe mantener la calma y adaptarse a la nueva situación.
¿Me gustaría saber si has alcanzado tu madurez personal? Por lo que escribes lo parece.
ResponderEliminarNo, no la he alcanzado del todo porque no he terminado de crecer ni de aprender. Aún me queda un arduo camino por delante para llegar a ser realmente yo misma. Y en muchas ocasiones, demasiadas, me falta libertad, criterio, fiabilidad, seguridad y flexibilidad.
EliminarPero estoy en ello, pongo todo mi esfuerzo por conseguir ese buen juicio, conocimiento, sabiduría...
Madurez como perseverancia... Espero alcanzarla antes de mi vejez, sin llegar a conseguir una madurez extrema porque sería huir de mi yo más profundo.