jueves, 18 de octubre de 2012

Hedonismo





¿Por qué el hedonismo es considerado por muchas religiones una actitud carente de moral?

La fe católica se opone al hedonismo porque según ella mina los valores y virtudes de sus dogmas. Se opone porque se antepone el placer a las exigencias del amor a Dios y al prójimo. Es una actitud egocéntrica que incapacita a la persona para relacionarse con otros a menos que sea para explotarlos y satisfacer su afán de placer.

¿Pero porque es tan malo ser hedonista? Imagino que por las formas en las que se desea conseguir el placer. ¿Todas son válidas? Si definimos el hedonismo como la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida, sí que todas las formas serían válidas. Pero es cierto que las dos escuelas clásicas del hedonismo lo plantean de diferente manera. En una se plantea que los deseos personales se deben satisfacer de inmediato sin importar los intereses de los demás; y la otra que la felicidad consiste en vivir en continuo placer, porque para muchas personas el placer es concebido como algo que excita los sentidos, y se afirma que ningún placer es malo en sí, solo que los medios para buscarlo pueden ser el inconveniente, el riesgo o el error. Y yo creo, que es ahí dónde esta la fina linea divisoria.

Según esta última escuela, la de Epicuro, existirían deseos naturales y necesarios y otros ni naturales ni necesarios, solo consagrados a la opinión vana. La disposición que tengamos hacia cada uno de estos casos determina nuestra aptitud para ser felices o no:

- Dentro de los deseos naturales y necesarios encontramos las necesidades básicas físicas, como alimentarse, calmar la sed, abrigarse y el sentido de seguridad.
- Dentro de los deseos naturales e innecesarios están la conversación amena, la gratificación sexual y las artes.
- Dentro de los deseos innaturales e innecesarios están la fama, el poder, el prestigio.
Y formula algunas recomendaciones con respecto a estas categorías:
- Debemos satisfacer los deseos naturales necesarios de la forma más económica posible.
- Podemos perseguir los deseos naturales innecesarios hasta la satisfación de nuestro corazón, no más allá.
- No debemos arriesgar la salud, la amistad o la economía en la búsqueda de satisfacer un deseo innecesario, pues esto solo conduce a un sufrimiento futuro.
- Hay que evitar por completo los deseos innaturales e innecesarios pues el placer o satisfacción que producen es efímero.

Por lo que podíamos concluir que:
- Todos los seres humanos nacen con la posibilidad de experimentar placer.
- El placer no es bueno ni malo, simplemente existe.
- Lo bueno o lo malo del placer reside en cómo se busca y hasta dónde llega.
- Todos los extremos son inconvenientes, el exceso de placer se convierte en vicio.
- El placer no es solamente la gratificación sensual o sexual.
- Existen placeres que a la postre traen infelicidad, insatisfacción o contratiempos, como la popularidad o la fama.
- Si se aprende a distinguir verdaderamente lo que es placer, se vivirán muchos momentos de felicidad.

Todos nosotros, en mayor o menos medida, somos hedonistas, todos buscamos el placer, sea éste absoluto o mitigado. El hedonismo radical sostiene que todos los placeres físicos deben ser satisfechos sin ninguna restricción, mientras que el hedonismo moderado afirma que las actividades placenteras deben ser moderadas, para que así aumente el placer. En ambos casos el placer es la principal motivación del comportamiento.

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