Todo el mundo echa de menos algo.
El silencio.
El sabor de un antigüo guiso familiar.
Los olores de la infancia.
Las cosas que no se hicieron en la adolescencia.
Una palabra que nunca nos dijeron.
El tiempo para uno mismo.
Mas tiempo para disfrutar de nuestra pareja.
....
Y es que hay cosas que hay que vivir para valorarlas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario