¿Puedo vivir mis relaciones amorosas sin depender, más o menos, del otro?
¿Es posible que ame sin tener miedo a perder?
Aceptar que mi deseo me conduce a él, porque me aporta lo que no tengo y quiero.
Que dependo de ese amor hacia esa persona porque también dependo de mis deseos, y que el reconocer ese deseo es tomar la vida en mis manos.
Puedo aceptar que dependo de ese amor, de ese alguién, porque primero he construido una identidad firme y he sido libre para aceptar lo que deseo.
El amor es el terreno en el cual yo me siento más vulnerable. Temo depender demasiado del otro. Al desamparo.
Mi experiencia amorosa compartida ha tejido una unión profunda que me ha ayudado a relativizar las inevitables decepciones. El riesgo de dependencia me ha parecido menos peligroso y así se han hecho posibles momentos de plenitud. Ya no me he encontrado en el todo o nada, he descubierto un espacio entre la pasión y la ruptura. El del amor. Tejido entre el respeto a la libertad de los dos y el reconocimiento de la dependencia afectiva. El amor. Entre la ilusión y la realidad, entre la unión y la diferencia. El amor. Tolerar que el otro no se adapte a lo que le pido y aceptar que no puedo responder a todo lo que me demanda. Intentar mantenerme con él siendo dos allí donde lo que llamamos amor nos empuja a ser uno.
El que ama de verdad teme en algún momento perder al ser amado y depende también de él. Será que no te has enamorado de verdad, hasta el fondo.
ResponderEliminarSerá como tú dices. O será que no has entendido bien mi escrito.
EliminarDisculpame, yo no sé si estás enamorada o no, no he querido cuestionarte.
ResponderEliminarCuando yo me enamoro tengo miedo al rechazo, me centro en la otra persona y solo deseo estar con ella. Temo que me abandone, "necesito" su presencia, la recuerdo constantemente.
¿A ti no te sucede?
Me has cuestionado desde el momento en el que afirmas con rotundidad que no me he enamorado de verdad, hasta el fondo, dices.
EliminarMe da pena que hables de una relación amorosa en esos términos: miedo, rechazo, abandono... Sí así es como piensas y vives tus relaciones, eso es lo que obtendrás de ellas: miedo, rechazo y abandono.
En ningún momento hablas de la libertad e individualidad de la otra persona, de la que se supone que es tu pareja. No hablas de momentos compartidos desde la alegría. De respetar. De aceptar al otro tal cual es. De enriquecerse juntos con la diferencia. De caricias. De cuidar. De los mejores días que son aquellos que empiezan y terminan con un beso suyo...
En ningún momento hablas de AMOR. Así que no afirmes con tanta ligereza que soy yo la que no se ha enamorado nunca.
Te conozco bien ;) y se no hay persona mas enamorada que tu. Solo hay que mirarte y saber darse cuenta.
ResponderEliminarXXX
Querid@ M,
EliminarNo te ubico.
¿Estás hablando de mí?
No hay nadie que me conozca bien, ni siquiera yo misma ;-)