jueves, 5 de marzo de 2015

Efímeros


He llegado a casa hace una media hora, puffff, desde esta mañana que salí de ella a las 7. Se me ha hecho largo, pero me siento afortunada y feliz, mucho, de poder contarlo.

He estado al salir del trabajo en el cementerio. He ido a dar un beso a una amiga a la que hacía muchísimo tiempo que no veía porque ahora vive en Estados Unidos, pero a la que conozco casi desde que era pequeña. Ayer murió su padre. A destiempo, por edad no le correspondía todavía. Y he ido porque de verdad me apetecía darle ese beso y ese abrazo, sin ningún tipo de compromiso por mi parte, sólo por acompañarla un momento.

Y cuando volvía a casa, he vuelto a darme cuenta otra vez más de que no sé dónde ni cuándo me espera a mí. Y como venía con hambre y pensando en la cena, en lo que me apetecía, he pasado a comprar para preparar más tarde unas hamburguesas, con queso, con bacon... y con patatas fritas. Porque si lo dejo para mañana quizá no llegue a comérmela.  Porque el que siempre pierde es el que se va. Los que se quedan pueden comerse esa hamburguesa. El que se va ya nunca más.

Y así con todo.


"No me preparo para la muerte, conozco el principio de las cosas, el fin es una superficie por la que viaja el invasor de mi sombra." (Quasimodo)

"Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida." (Pablo Neruda)





No hay comentarios:

Publicar un comentario