jueves, 28 de mayo de 2015

¿Y por qué no?



Aunque no me gustan los porqués.

Así que como decía Catalina de Siena:
¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! Porque por haber callado, ¡el mundo está podrido!

Me hacía falta transitar por el frío desierto de la soledad para por fin entender el increíble valor de esas caricias, palabras y tiempo que me regalan sin pensar en nada más. Me hacía falta ese cigarrito de después de dar ese paso que me salvó la vida. Me hacía falta romperme para reconstruirme de una forma más bonita usando mis mismos pedazos, es necesario echarle coraje a la vida y sonreír, eso enseña. Por todo eso me gustan mis alas, jodidas y rotas, pero mías.

Me ha hecho mucho bien entender que no soy un barco y que puedo hundirme más de una vez, el peor reproche que uno puede hacerse es un no lo intenté. Me ha hecho mucho bien entender que es estúpido quedarse a las puertas de un sentimiento sólo por no asumir sus riesgos. Me ha hecho mucho bien disfrutar(me), sin condiciones, sin reglas, sin tiempo, sin ambición. Es cierto que no es un ideal, ni un plan perfecto, pero sí es un guiño a la vida. Me ha hecho mucho bien saber que aunque yo no fui capaz de encontrar la forma de romper ciertos bucles, sucede en ocasiones que es la vida la que se encarga de destrozarlos.

Me había vuelto peligrosa, como esa herida que sangra permanentemente, sin dolor, sin que cicatrice... y dejó mi vida anémica de vivencias y sueños.

Pero ya no.

Ahora mi vida es preciosa, esa vida que se salva justo en el instante en el que dejó de importarme perderme.

Justo a tiempo.

Ya no necesito una batalla, me ha bastado con ganar una pequeña escaramuza para que vuelva la sonrisa a mi mirada (y que bien me siento, joder). Ya no necesito esperar, tengo la tranquilidad de quien sabe que no ha de esperar nada. Ya no necesito que me vean, he aprendido a desaparecer de donde no me veían.

Justo a tiempo.

Todo tiene sentido, empezó a tenerlo cuando cambié el paso y confié que en algún momento todo empezaría a tenerlo.

Así que no se tú, pero yo estoy viva. Y soy pasajera.



Buenísimos días querid@s y no tan querid@s,
Gracias por escuchar. Gracias por vuestra compañía siempre.


Stevie Ray Vaughan- Ain't Gone 'n' Give Up On Love











4 comentarios:

  1. En medio de una crisis existencial salí con Brownie (mi perro), mi libreta y una bola de insatisfacción en la tripa. Fue meses después de castrarle por motivos de salud, tenía la próstata inflamada. Nos cruzamos con una perra y Brownie se acercó con ganas de seducirla en busca de sexo casual.
    La vida es eso.
    Antes perder los cojones que las ganas de follar, antes morir que perder la vida.
    Brutal tu post de hoy Marta.

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  2. Es cierto, es brutal porque me ha sacudido por dentro... como esa patada de adrenalina en el pecho, que precede a todo buen salto al vacío. Y mola :)))

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    1. Jajjajajajjajajajajajjjja, mola mucho, muchísimo.
      Es que a veces sucede que tras de ese crujido seco que parece quebrarte, emerge la Piedra Rosetta y nos ayudará a descifrar lo que hasta entonces solo era un eco, un ruido, un rumor.
      Gracias Rafa por asomarte por aquí.

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