No me importa que hayas entrado con la puerta entre abierta y los muebles descolocados. No me importa porque no esperaba a nadie, no te esperaba. Pero ahora que estás tengo que advertirte que poca gente entra de paso, da una vuelta y se va. Y eso es lo que más temo, porque podemos ver la fecha de caducidad en el reverso de nuestra corta historia. Pero hazme un favor y haznos un favor. Si te vas, cuando te vayas, deja todo como estaba, porque el cartel de "no entrar" seguirá colgado como la primera vez.
(Diego Arrabal Bazaga)
Abandono temporalmente mi vida aun con incertidumbre y muchos interrogantes, sin reparar en la dimensión de mi gesta, pero con ilusión por arribar en el nuevo mundo.
Así que en un acto de generosidad sin precedentes decido otorgar a este verano plenos poderes como órgano configurador de mi nuevo Yo. A ver si me reinvento por completo. Aunque tenga que cruzar ciertos límites, algo que se me anuda un poco a la garganta. Lo desconocido siempre me da un poco de miedo, bueno, mucho.
Sigo nutriéndome y exprimiendo al máximo las experiencias que el destino tenía pensado para mí (y yo sin saberlo).
He aprendido, más aún, a escuchar y a observar atentamente, habilidades sin cuyo desarrollo me hubiera sido imposible llegar a mi momento actual tal y cómo lo he hecho. Mi mente se ha abierto sobremanera, liberándome de prejuicios infundados.
Estar tan cerca del cielo me ha hecho advertir la nimiedad del ser humano en la inmensidad del universo. El cosmos se ha apiadado de mí y ha tenido a bien mandarme una estrella fugaz. Su halo rompió la armoniosa oscuridad regalándome la oportunidad de desear. Una estrella fugaz recordándome que lo importante en esta vida es ser feliz, lo único importante. Que no importa el cómo si el resultado me realiza.
He vuelto a convencerme de que lo importante en esta vida es disfrutar el ahora; que el tiempo que dedico a lamentar lo que no puedo hacer es tiempo que pierdo en no hacerlo; que lo único que me diferencia de los demás, es lo que hago con mi vida y mi tiempo; que el día que mi reloj de arena se vacíe y ya no pueda darle la vuelta, quiero sentirme orgullosa de mí misma; y que sólo yo sé lo que quiero para poder conseguirlo.
Buenísimos días querid@s y no tan querid@s,
Soy diferente en todos los sentidos, incluso tengo esa rara manera de extrañar, fingiendo que no me importa.
¿Café?
Es viernes...
Melodía desencadenada - Ghost


Hay una gran diferencia entre rendirse y saber que ya fue suficiente.
ResponderEliminarUn abrazo.
No nos rendiremos ;-)
EliminarGracias por tu visita y por tu participación.
Un abrazo.