sábado, 20 de febrero de 2016

19 . 02 . 2016



Ya ha pasado el día, ese en el que zozobras un poco cuando la nueva cifra se suma a la persona de siempre. Ayer me fui a la cama muy feliz.

En el mar de mi vida he ido cruzándome con los barcos de otros, unas veces han quedado atrás, otras navegamos juntos aun con algo de distancia, en los mejores casos nos hemos abordado salvajemente, con pasión de saber del otro, hasta con la sensación de abrazar sin conocer, porque las palabras escritas o no así lo han sugerido.

Remamos cuando no hay viento, somos el viento hasta cuando no hay rumbo. Cerca, juntos, nos arrimamos al muelle cuando necesitamos unos de otros.

Me decía alguien que puedes matar a los que sueñan, pero no al sueño. Sigamos soñando, porque con voluntad se llega siempre, los sueños son tangibles, los tocas primero con el corazón y luego toman forma en las manos. Soñemos juntos, eso es invencible, hoy me siento plena, se ha completado un ciclo y formáis parte de él.

¿Os acordáis? Yo soy porque nosotros somos. El camino, a veces, es largo y duro, pero el bálsamo está en las bolsas de los que sois mis compañeros de viaje de mi aventura.

Gracias por recordarme que el viento en contra también evita que caiga de bruces mientras me esfuerzo, por recordarme que sois parte de lo que os gusta de mí, en nuestra amistad, en nuestras relaciones, en cualquier vínculo que nos una. Cada uno en las diferentes vertientes en que me conoce. Pero siempre unidos, plurales, e individualmente especiales, gracias a todos.

Gracias a todos los que ayer me transmitistéis vuestra pasión, eso es una transfusión de vida, que al menos me hará llegar hasta mi próximo cumpleaños.


Así era ella - Cristhian Castro


Buenísimos días, hoy querid@s todos,

Es sábado,

Vivimos en un planeta azul lleno de agua haciendo círculos alrededor de una bola de fuego y una luna que mueve el mar.
¿Qué no podemos qué?




Sé que no es mi mejor fotografía ni por asomo, pero sí es una que refleja muy bien una situación y un momento en el que sentí la felicidad plena y completamente. Era imposible pedir nada más, excepto que se prolongase en el tiempo. Cuando veo esas fotos, vuelvo a sentirla, tal y como fue entonces, me dejo llevar y siempre sonrío ;-)





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