Cada vez creo menos en la felicidad como algo místico, la entiendo en términos prácticos. Al igual que el amor, la felicidad no es un juego de azar, es un trabajo a tiempo completo. Una partida de póquer, que combina algo de suerte con mucha estadística. La felicidad es algo en lo que inviertes con acciones, con maneras de pensar, con la forma que uno tiene de manejar sus enfados, gestionar los insultos y aceptar las desgracias. La felicidad es saber ganar y perder. La felicidad no depende de que tengas todos los brazos y todas las piernas sino de cómo utilices los que te quedan. Los consejos que me doy a mi misma para que no se me olvide cómo usarlos:
- Pedir depende de que otros te den, conseguir depende de lo mucho que yo me esfuerce.
- Nunca nadie ha conseguido un sobresaliente dando una buena excusa o sin haber hecho los deberes (bueno, casi nunca).
- Planear me hace sentir bien antes, durante y después de conseguir lo que quieres. Soñar me hace sentir bien hasta que me despierto.
- Si me enfado por cada tontería de cada tonto me pasaré la vida enfadada.
- Viajar y salir todo lo que se pueda.
- Dedicar 8 horas a dormir, 8 a trabajar y 8 a mí misma. No es imposible, es necesario.
- Da igual lo mucho que intente evitarlo, envejeceré, seré más lenta que al principio y al final me moriré. Tengo que hacer lo primero con estilo, pensando que lo bello se disfruta más despacio y aceptar lo último lo antes posible.
- No entrar en pánico, me cueste lo que me cueste. A veces mucho.
- He comprendido que nadie es imprescindible, tampoco yo, solo hay gente que nos hace la vida mucho mejor y a veces solo por un tiempo limitado.
- El mundo sin mi no existe. Mi vida a solas y con el mundo en contra no merece la pena. Tengo que encontrar el equilibrio entre las dos cosas.
- Lucho lucho y lucho por mis sueños.
- Durante los primeros 20 años de vida vale imitar, copiar, inspirar, plagiar, repetir y mimetizar. Ahora con más del doble encima me toca dejarlo todo atrás y ser yo misma.
- Si me pongo delante de un espejo, haga lo que haga él me lo devuelve. Tengo que ser así con las personas. Y si me toca devolver algo que no quiero devolver, volveré a hacer lo que haría delante de un espejo: darme la vuelta. Be a water, my friend.
- Con algo de suerte y mucho esfuerzo podré cambiar las cosas que no me gusten de mi. Cambiar a otros está totalmente fuera de mi control y eso es frustrante.
- Y pocas cosas provocan tanta infelicidad como la frustración.
- ¿Sabes cuando hay una catástrofe mundial, las líneas están saturadas y te tienes que salvar el culo tú misma porque los servicios de emergencia no contestan a las llamadas? Pues pienso en Dios como si fuese el servicio de emergencias. Cuando quiero rezar, rezo, pero lo hago sin dejar de disparar a los zombis.
- Si me deja, debería irme lejos, apagar el móvil y llorar hasta que lo supere. Cuando las lágrimas se sequen y se me hayan desinchado los ojos, lo que debería hacer son llamadas.
- Vale, guay, a lo mejor hay otra vida después de esta, pero ¿me importa realmente en esta vida?
- Mis hobbies me definen mucho más que mi trabajo.
- No me frustro porque no tengo el trabajo que quiero. Con los trabajos pasa como con las personas, por mucho que te guste hay una persona en el mundo que está hasta la polla de él.
- Hay que dar besos al despertar. Muchos.
- No hay nada malo en si me equivoco, lo malo es cuando me empeño en seguir estándolo.
- No hay nada mejor que comer rico.
- Mucho descanso.
- Sexo. Del bueno. Del que da ganas de vivir en él.
- Todas las estadísticas dicen que es muy probable que nuestros hijos prueben las drogas, se emborrachen, les rompan el corazón y les hagan mucho daño. Yo tengo que decir algo de todo esto. Lo he vivido antes que ella.
- Tengo que intentar no tener miedo a nada. No me hace feliz, no me da dinero y aunque puedeeeeee que me dé una vida más larga, va a ser tan aburrida como una peli mala: no voy a conseguir que nadie se quede hasta el final para verla.
- Al menos una vez, hay que viajar en soledad.
- Conociéndome muy bien me irá mejor. Si conozco mis defectos, mis virtudes y trabajo para ser la persona que quiero ser, nadie tendrá ningún poder sobre mí. Puedo ser bajita, gorda, manca, coja, inmigrante, mujer conductora, lesbiana, musulmana, atea, camarera, mendiga, tartamuda, actriz porno o stripper. Si hago de ello mi bandera, sino lo tapo y lo sabe todo el mundo, cuando vengan a joderme ya me lo habré dicho todo yo y tendré respuesta para todos. Nadie me podrá herir entonces.
- Sigo en contacto con mi familia, pero no olvido que no estoy atada a ellos de por vida y que mi vida no le pertenece a nadie. Y quien me quiera de verdad lo entenderá.
- Tengo que regalarme algo por mi cumpleaños. Tengo que celebrar el día que empezó todo.
Hay muchos más, pero tampoco se trata de aburrir a nadie. Cada cuál tiene sus recursos para intentar ser más feliz y para mí todos son válidos y sobre todo, muy muy importantes. Aunque a veces sean en forma de autoengaño o de sugestión. Sé de lo que hablo.
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