Hoy hemos hablado amigo, y este texto quizá es adecuado para resumirnos.
Sí, no es un día de los que pasarán a la historia por ser inolvidable, lleno de suerte o de sol, o de fortuna. Ni siquiera es una época de la que podamos acordarnos con cariño. O sí. No sé.
Pero no olvides que a pesar de todo, vivimos de manera equivocada, las personas que he conocido en las peores circunstancias me lo han enseñado sin decirme demasiadas cosas, me lo han enseñado mirándome, dándome un beso de despedida o cogiendo mi mano mientras yo la estaba retirando, es, el abandono, el egoísmo, la cobardía cuando no eres capaz de tragar más dolor que el tuyo, y apartas el vaso de la desgracia que otra persona te enseña.
Sea lo que sea lo que te entristece, entiéndelo, todo es natural, no existe seguridad, lamentablemente todos deberíamos saber que en algún momento nos iremos, o las personas que más queremos se irán, para siempre, dejando ese zumbido de silencio sordo llenando todo el aire que respiraban.
Perder el amor es dolor también, pero seguramente más duele el engaño, no saber si volver a confiar y a compartir, y el picor sangrante de la traición.
Saber vivir en paz no es otra cosa que buscar el equilibrio de la verdad de cada uno, no significa ni perdonar, ni olvidar, ni perderse las lecciones de la vida, significa que algo menor ha pasado, y que merece ser entendido y aceptado.
Perder dinero, negocios o todo lo material que nos encanta, seguramente acaba siendo una nueva oportunidad para empezar, para entender que el glamour es una droga que hay que controlar, que sentirse diferente por cosas que no pueden tener otros y que te hacen ser único, es otra agradable mentira que nos gusta engullir de un solo bocado, y a veces, la hipóxia te hace perder la visión del juego.
No sé que puede afectarte hoy, pero no lo tengas en cuenta, hace demasiado ya que dejé de saberlo, no lo tomes como algo que corta un camino, tómalo como algo que te va a desviar por un nuevo viaje no previsto, no está en los mapas, ni en las guías, no es típico, pero con seguridad, o no, va a ser un capítulo nuevo del libro que vas a escribir tú, y si la pluma es tuya será más agradable, con ella podrás escribir, acariciar o acariciarte, y habrá cumplido su función, incluso si decides seguir el libro declamando o improvisando.
Cuando te embargue la pena, abre una ventana, pon tu felicidad por delante, respira, y deja claro que esto pasa, que las cosas malas son insoportables, intolerables e insufribles los primeros minutos, o los primeros años, pero el dolor pasa, y tú quedas.
Hay alguien ahí abajo con existencias que tú no soportarías y que todavía mira desde el fondo de su alma con esperanza.
Hay miles de trenes, y millones de caminos y tantas lágrimas y risas como tú quieras. Y también hay personas que piensan en lo importante y hermoso que es pensar en otras personas que ni conoces cuando lo pasan mal.
No sé como terminar algo que he empezado para ser unas pocas líneas, pero no importa, lo mejor es que estés bien, y sepas comprender lo que va mal. Siente un abrazo lleno de calor, de esos tensos que no aprietan, de los que te respiran en el hombro, de los que te envuelven completamente, y no dejan que pase una bala, durante unos segundos ese abrazo parará el mundo.
Espero haber sido yo, que también me sienta bien beber de tu pena y de tu alegría, y hacerla mía de alguna forma.
Desaparecerá cuando cierre los ojos
Buenísimos días querid@s y no tan querid@s,
Es miércoles,
Y recordad que no pesa la vida... pesa esa mochila que nos empeñamos en arrastrar llena de recuerdos y personas que hace tiempo debimos apartar.
¿Café?
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