martes, 29 de septiembre de 2015

Idiomas y dialectos



En ocasiones la obsesión por obtener un "sí" o un "no" como respuesta, es lo que nos impide entender que subyace tras la pregunta.

En ocasiones hay demasiado tiempo perdido encriptando pasiones en metáforas de papel.

En ocasiones claro que a veces tartamudeamos y balbuceamos incoherencias... y es normal, porque hay emociones que no caben en la estrechez de la palabra.

En ocasiones no es lo que te dicen, sino lo que te hacen mientras te lo susurran.

En ocasiones a las palabras no se las lleva el viento, las palabras tienen poder, curan o hieren a una persona. Así que meditemos seriamente antes de hablar, a veces quedarse callados es la mejor opción. Por eso, cuidemos nuestras palabras. Hablemos de tal manera que en nuestra alma y en la de los demás quede la paz.

En ocasiones para conocer el dialecto de una piel, basta con saborear la mirada a la que pertenece. A menudo eso es más que suficiente.

En ocasiones las grandes historias de amor empiezan con dos humanos follando como leones. Bueno, en ocasiones no, siempre. Porque los besitos y las palabras bonitas vienen después.

En ocasiones la pasión es la excusa perfecta para no enfrentarnos a nuestros sentimientos, o el único modo que tenemos para demostrar sin palabras a una persona que la amamos.


Cavernícolas - Ricardo Arjona






Buenísimos días querid@s y no tan querid@s,

Es martes,

Y aún quedan días de sol y de sentir tus manos bajo mi falta.

¿Desayunamos?






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